En la pintura reflejo el manto colorido de las flores de Loto, emblema sagrado en Asia y para el Budismo. Es una planta acuática y olorosa que cuenta con distintas funciones en el arte y simbolismo.
En el Budismo representa la pureza espiritual y se la relaciona con la figura de Buda y sus enseñanzas.
Para los antiguos egipcios es símbolo de renacimiento, al relacionarse con su apertura de pétalos emergiendo del agua con la salida del sol.
Pintado con óleos Rembrandt sobre papel especial Arteza de 27.9 x 35.5 cm. y 400 gr/m2
