Llegamos a los últimos datos obtenidos del objeto interestelar en su máximo acercamiento al planeta Júpiter que se produjo el 15 de marzo de 2026, cruzando la región donde la gravedad de Júpiter domina frente a la del Sol, la «esfera de Hill», a una distancia de unos 53 millones de km.
ACELERACIÓN NO GRAVITACIONAL
Entre los documentos científicos publicados se hace referencia a la importancia de la aceleración no gravitacional (NGA) llevada a cabo por la actividad cometaria en procesos volátiles de desgasificación, los cuales generan fuerzas que perturban su trayectorias. La estimación de estas fuerzas son fundamentales para determinar su órbita exacta y, establecer las propiedades físicas del objeto. Algunas conclusiones sobre la aceleración no llevan a un consenso entre los modelos según distintos estudios lo cual añade incertidumbre sobre su tamaño, que se estableció en unos 2,6 km de diámetro. Esta aceleración es pequeña y su influencia en la trayectoria de 3I/Atlas es mínima.
El estudio de la trayectoria se basa en tres ejes espaciales:
Radial (A1): En la dirección de la línea Sol-cometa
Transversal (A2): En el plano orbital, perpendicular a la dirección radial
Normal (A3): Perpendicular al plano de la órbita del cometa.
En la conclusión preliminar la desgasificación es la causa principal de la aceleración radial (A1) que sería la componente principal resultante de la fuerza de empuje.
Referencia principal: Spada, F., Królikowska, M., & Dones, L. (2026). Systematic and Statistical Uncertainties in the Non-Gravitational Acceleration of 3I/ATLAS. Manuscrito para la revista Astronomy & Astrophysics (identificador: arXiv:2603.00782v1).
El científico Avi Loeb, ha estado observando 3I/ATLAS de forma continúa comunicado que la aceleración radial observada es compatible con la existencia de chorros colimados que muestran una oscilación periódica y cuya morfología indica fuentes localizadas de pérdida de masa en lugar de sublimación uniforme, la cual podría tener que ver con la aceleración transversal comparable a la radial.
Características anómalas que Avi Loeb resalta como importantes y sin una clara explicación:
- Trayectoria retrógrada de 3I/Atlas alienada con una desviación de 5º respecto al plano orbital de la eclíptica. Al estar el disco de la Vía Láctea inclinado unos 60º con la eclíptica, sugiere una trayectoria planificada.
- El tiempo de llegada a su encuentro con Marte y Júpiter y, que fuera inobservable desde la Tierra en el perihelio, no obsevado en ningún otro cometa.
- La distancia mínima de acercamiento al planeta Júpiter es de 53,6 millones de km, muy cercana a los 53,5 millones de km del radio de Hill de Júpiter.
- La anticola observada antes del perihelio colimado hacia el Sol con una longitud no observada hasta ahora y que no es producto de la perspectiva.
- El eje de rotación inicial estaba alineado con una precisión de 8º respecto a la dirección del Sol, con una probabilidad del 0,5 %.
- La oscilación del chorro antes del perihelio en dirección al Sol requiere que la base del chorro esté dentro de los 8º del polo orientado hacia el Sol, con una probabilidad del 0,5 %.
- La existencia de un chorro colimado como la anticola hacia el Sol tanto antes como después del perihelio (mientras invierte la dirección en el perihelio con respecto a la dirección del movimiento), da una probabilidad de ocurrir al azar, igual al cuadrado de 0,5 %.
- En las imágenes del Telescopio Hubble se revela un sistema de tres pequeños chorros separados 120 % entre sí.
- La base de lanzamiento del propulsor anticola posterior al perihelio se encontraba en el lado nocturno de 3I/ATLAS antes del perihelio, y la base del propulsor anticola anterior al perihelio se encuentra ahora en el lado nocturno después del perihelio, algo difícil de explicar de forma natural.
- La desviación gravitacional de 16º en el perihelio es el doble del ángulo de apertura de la anticola antes del perihelio. Esta coincidencia hace que el chorro oscilante alrededor del eje de rotación genere una anticola en dirección al Sol antes del perihelio y un chorro contrario en el polo opuesto después del perihelio, con un ángulo de apertura de 8º en ambos polos.
- El cometa se alineó con el eje Sol-Tierra en un ángulo de 0,69º el 22 de enero de 2026.
- La señal de radio «Wow» detectada el 15 de agosto de 1977 coincide con la dirección de llegada del cometa con una precisión de 9º y una probabilidad de 0,6 %.
- El gas que rodea el cometa contiene más níquel que hierro, solo observable en aleaciónes industriales.
- Las partículas de polvo de la anticola superan el milímetro, mucho mayores que las partículas comunes de polvo interestelar, que deben transportar una masa que explique el 99 % de la luz dispersa alrededor del cometa.
- Datos del observatorio espacial Spherex indican la desaparición de fragmentos de hielo posteriores al perihelio, cuando se descubrieron moléculas orgánicas como CH3OH (metanol), H2O (agua), CH4 (metano) y C2H6 (etano), junto con un aumento sobre 20 veces la tasa de producción de agua.
- El núcleo de 3I/Atlas es más masivo que los dos anteriores objetos interestelares y se mueve más rápido, lo que indicaría una elección no azarosa.
- Muestra una polarización negativa extrema que podría estar relacionada con la inusual anticola
- Cerca del perihelio brilló más que cualquier cometa conocido y era más azul que el Sol.
Después de alcanzar su máxima aproximación al Sol, 3I/Atlas fue observado por los telescopios Keck II en Hawái el 16 de noviembre de 2025 mostrando un fuerte desarrollo en la relación Ni/Fe. Estaba muy enriquecido en Ni en comparación con otros cometas.
Posteriormente se destaca la producción de metano (CH4), un gas muy volátil con una temperatura de sublimación menor que la del dióxido de carbono (CO2), planteando el dilema de que se debería haber agotado el CO2 antes que el CH4, pero se detectó antes el CH4.
ESTUDIO DE LOS CHORROS EN 3I/ATLAS
En un artículo publicado por Toni Scarmato y Abraham Loeb señala el interés por estudiar los ángulos de posición de los chorros o jets de polvo y gas observados, evidenciando la existencia de tres chorros principales en la coma del cometa, los cuales aparecen separados unos 120º. El segundo de estos chorros apunta casi en dirección opuesta al Sol y coincide de cerca con el eje de rotación proyectado del chorro.
Se evidencia un «bamboleo», una oscilación con un periodo de 7,20 h. aproximadamente y una desviación angular de unos 20º
Los datos fotométricos obtenidos desde la Tierra detectaron una modulación en la luz con un periodo de 7,136 h aproximadamente. La similitud entre la oscilación y la curva de luz confirma un ciclo subyacente de unas 7,1 h. El hallazgo más interesante es la causa de los ciclos que los autores indican no ser producto de una rotación tradicional en un núcleo con forma irregular, siendo ésta la posible causa del barrido que producen los chorros. Con el paso del tiempo la estructura de los chorros experimentó cambios abriéndose en forma de abanico demostrando que el brillo no se debe a la rotación del núcleo, sino al movimiento de precesión que proyecta los chorros y el polvo hacia nuestro campo de visión.
Referencia: Scarmato, T., & Loeb, A. (2026). Periodic Wobble of the Post-Perihelion Jet Structure Around 3I/ATLAS. Manuscrito en arXiv (identificador: arXiv:2601.10860).
App Gemini / Stellarium 25.4 / The Sky live / https://avi-loeb.medium.com/

Su trayectoria de escape es definitiva y predecible
Durante su paso por el Sistema Solar interior, la trayectoria de 3I/Atlas estuvo alterada por la Aceleración No Gravitacional (NGA) provocada por el empuje de sus propios gases. El estudio de Spada, Królikowska y Dones demostró con precisión matemática cómo funcionaban estas fuerzas, con una magnitud normalizada de 5,44 x 10-8 au d-2 (indica cuántas Unidades Astronómicas por día cambia la velocidad de un objeto cada día que pasa).
Al cruzar la órbita de Júpiter y alejarse profundamente del Sol, el calor solar disminuye drásticamente. Sin calor, la sublimación de los hielos cesa. Al desaparecer este «efecto propulsor», el cometa deja de sufrir desvíos imprevistos y su órbita hiperbólica se vuelve puramente gravitacional, lo que permite calcular con total exactitud su ruta matemática de salida hacia el espacio interestelar.
El maravilloso objeto interestelar 3I/Atlas ha pasado por nuestro sistema solar con una actividad similar a un cometa y una vez sobrepasado el planeta Júpiter se adentrará en el espacio siguiendo su órbita, dejándonos más preguntas que respuestas. En el futuro nuevos objetos serán descubiertos y quizás las circunstancias más favorables nos den la oportunidad de acercarnos a ellos para poderlos estudiar mejor.
La comunidad científica seguirá analizando datos obtenidos por distintos observatorios y nuevas publicaciones nos iluminarán sobre algún otro rasgo interesante de este increíble objeto, posiblemente natural para unos y, otros con la incertidumbre de si no era una sonda de origen artificial…, sea cual sea la respuesta lo indudable es que vino de muy lejos y posiblemente con miles de millones de años de antigüedad.
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